viernes, enero 02, 2026

Estamos a una conversación de cambiar el mundo







Estamos a una conversación de cambiar el mundo.

Álvaro González Alorda pronunció hace un tiempo, en una sesión TED, una frase que me gustó: “nos jugamos la vida en las conversaciones que tenemos… y también en las que no tenemos”. Un recordatorio rotundo: muchas de las grandes transformaciones no llegan a través de proyectos millonarios, sino de diálogos auténticos.

«Hay momentos en nuestra vida en los que estamos abatidos… estamos como bloqueados… y a veces un amigo, a través de una conversación inspiradora, nos saca del hielo».

“Si has enviado 10 emails al día durante 10 años, has escrito 36.500”. Pero, ¿cuántos te han sustituido una conversación pendiente? González‑Alorda advierte que huir detrás de pantallas solo alarga problemas: menos correos electrónicos y más conversaciones.

Vivimos en un mundo roto: de amistades rotas, de oficinas rotas, de matrimonios rotos, de familias rotas. Y es verdad que uno no puede arreglar todo el mundo, pero puede intentar mejorarlo, a través de las buenas conversaciones, en su radio de acción. Muchas de las tensiones y conflictos se solucionan con una conversación.

Hay dos tipos de conversaciones -dice González-Alorda- la que te drenan la energía y las que te llenan el tanque de gasolina, las conversaciones inspiradoras.

¿Qué es una conversación inspiradora? Es aquella que llena el depósito de gasolina del otro. Para tener ese tipo de conversaciones es necesario preparar bien lo que queremos decir, estructurarlo con claridad y acercarnos con empatía. Pero también es dejar espacio para que el otro se exprese y contribuya al diálogo.

Estas conversaciones no siempre tienen efecto inmediato. En ocasiones, su impacto se manifiesta con el tiempo, incluso meses o años después. Pero siempre dejan una huella positiva, porque son un auténtico acto de conexión humana.

Hacia el final de su charla, el autor nos lanza un reto: elige una conversación pendiente. Puede ser con un amigo distanciado, un familiar con el que tienes tensiones o un compañero de trabajo que necesita motivación. Prepara esta conversación con cuidado, afronta con empatía y transfórmala en una conversación inspiradora.

No es tarea fácil, porque estas conversaciones requieren valentía y, a menudo, una dosis de humildad. Pero el premio es inmenso: relaciones más sanas, conexiones más profundas y, tal vez, un mundo algo mejor.

Estamos en una conversación de cambiar el mundo

González-Alorda nos deja con un mensaje que resuena: no podemos cambiar todo el mundo, pero podemos cambiar la parte que está en nuestras manos. Y esto comienza con cada conversación que decidimos tener. Porque, al fin y al cabo, las conversaciones son mucho más que palabras; son puentes que nos conectan, curan y transforman.

¿Te animas a apostar por esa conversación?


Aquí va el vídeo entero: https://lnkd.in/daXH3A_d


Publicado inicialmente en Linkedin hace 6 meses.

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